lunes, 21 de septiembre de 2009

Yoga y Embarazo

ESPECIALIZACION EN TECNICAS DE YOGA PARA EMBARAZADAS

Contenidos:


Técnicas de visualización
Saludos
Mandalas
Posturas

Mudras
Bhandas

Meditación
Musicoterapia

Técnica de abordaje
Estimulación temprana

Mantras
Yoga en pareja, integración fliar.

Chakras

Piedras
Reiki
Técnica del color
Aroma-terapia
Entrenamiento autógeno progresivo

Técnica de focalización y comunicación intrauterina
Cooperando con el bebé

Cuidados especiales las diferentes etapas del embarazo.
Pranayama

Técnicas de respiración
Técnicas de relajación.


Consultas a centrodeyogasatya@yahoo.com.ar

viernes, 11 de septiembre de 2009

FELIZ DIA MAESTRA


Gracias por estar ayudandome siempre en todo, mostrandome el camino y guiandome!!!

FELIZ DIA SWAMINI!!!

martes, 8 de septiembre de 2009

Yoga para Embarazadas


Desde el yoga se trabaja con la mamá, preparándola para que el alumbramiento sea lo más sano y natural posible; para ella y su bebé. Teniendo en cuenta que cambiando la forma de nacer cambiamos la forma de vivir. Y es a esto último que se apunta. Desde el yoga buscamos asesorar a la gestante en el aspecto físico y emocional.


El momento del embarazo es un período de grandes cambios en la mujer. El yoga para embarazadas está destinado específicamente a ayudar a la gestante a conocer esos cambios y poder manejarlos a través de la práctica del yoga.

Uno de los objetivos principales del yoga para embarazadas es que en estos meses tan especiales, por medio de técnicas de respiración, posturas y relajación, se logre un mejor desarrollo de la gestación y un más sano alumbramiento. Hacer la práctica con regularidad, los movimientos elaborados especialmente para estas circunstancias, y las posturas; irán tonificando la musculatura, en especial la pélvica; que es la que más se emplea en el parto. La práctica del yoga lleva a fortalecer los músculos del pecho, preparando las mamas para el amamantamiento. Se tonifica la musculatura de la columna, aliviando los problemas de la misma, algo tan común en la gestante, debido al cambio postural.

El yoga irá preparando indudablemente a la embarazada para el momento del parto.

¿ Cómo se produce la leche materna ?




Entre mamadas la secreción láctea se forma de manera ininterrumpida en los alvéolos mamarios productores de la leche. Hay excreción de glóbulos adiposos y gránulos de proteínas pasivamente por mecanismo de diálisis. Esta forma de excreción espontánea origina leche diluída con concentración baja de grasa (2%) y proteínas, que se vacía en los senos lactíferos donde espera ser ingerida por el niño la siguiente vez que se le dé el pecho. Esta primera leche forma el 33% aproximadamente, del volumen total aprovechable por el lactante en una mamada. Pero hay otra forma de producción de leche que es provocada por la succión del bebé, por la cual se estimulan propioceptores en el pezón y el borde areolar y se transmiten impulsos por nervios somáticos aferentes y el sistema nervioso central hasta la región del hipotálamo; éste estimula la adenohipófisis, que secreta prolactina, la cual llega por vía sanguínea a los alvéolos y los hace secretar leche. Dos a tres minutos después (en ocasiones antes) este mismo estímulo generado por la succión hace que la neurohipófisis secrete ocitocina, la cual llega también por vía sanguínea a la glándula mamaria provocando la contracción de las células mioepiteliales que rodean a los alvéolos, rompiéndose las membranas de las células secretorias y haciendo explosión hacia el sistema de conductos la leche con glóbulos de grasa y partículas de proteínas mayores y más concentrados. Esta forma provocada de excreción se llama mecanismo de expulsión o bajada y es un reflejo neurohumoral regido estrictamente por el acto de la succión. Esta segunda leche es rica en grasa (4 a 7%) y le corresponde en volumen el 66% de la leche que recibe el niño en una mamada1. Cuando baja la leche la madre puede sentir llenado, pinchazos o alfileres en el pecho y/o puede observar que el otro pezón pierde leche o que su bebé se atraganta o empieza a deglutir con más frecuencia.

Factores que influyen en mayor o menor producción de leche

La producción materna de la leche y la ingesta de la misma por el lactante están influenciadas por los siguientes factores:
frecuencia de las mamadas
grado de vaciamiento del pecho en cada mamada
la concentración grasa de la leche al comienzo de la mamada
la capacidad materna de almacenamiento de la leche
la capacidad estomacal del lactante
el estado anímico de la madre
Frecuencia de las mamadas

La lactancia exitosa a largo plazo depende del desarrollo de adecuados receptores de prolactina durante el período de control endocrino, el que a su vez parece depender de la frecuencia de las mamadas: a mayor frecuencia de las mamadas, mayor es el desarrollo de los receptores. DeCarvalho demostró que en las primeras semanas después de nacer, los bebés amamantados a demanda, lo hacían promedio 10 veces por día y aumentaban más de peso; a la vez que sus madres producían más leche que los bebés amamantados a horario fijo con 7 mamadas por día, quienes aumentaban menos peso y sus madres producían menos leche2. Pero debe entenderse qué significa ser “amamantado a demanda”. Un bebé que está listo para mamar muestra señales bastante antes de llorar a gritos y aún antes de despertarse. Primeramente el bebé puede moverse, darse vuelta o estar inquieto durante el sueño. Si su mano está cerca de su cara, él comienza a buscarla y aún intenta succionarla o a cualquier cosa que esté cerca de su boca. Una madre amamantadora experimentada que está cerca de su bebé, habitualmente discierne rápidamente las necesidades de su bebé y lo pone al pecho temprano en esta secuencia de señales. Cuando en vez de dar el pecho ante estas señales, se lo hace esperar con el uso del chupete porque “no le toca mamar”, el resultado también será una menor producción de leche y lactancias al pecho de menor duración total3. El llanto prolongado es, además de un signo tardío de hambre en el bebé, un determinante de mala capacidad para acoplarse bien al pecho y mamar adecuada y plácidamente. Un recién nacido al que se lo deja llorar aún por pocos minutos puede volverse muy desorganizado y tener un tiempo de prendida al pecho y de succión muy dificultosos. Como resultado el bebé a menudo no toma tanta leche como él necesita, y si esta escena se repite, la producción de leche materna decrecerá con el tiempo. Esta es una forma por la cual las comidas a horario pueden inhibir la producción materna de leche.

El grado de vaciamiento del pecho en cada mamada

La medida de la síntesis de leche entre mamadas varía de acuerdo al grado de llenado del pecho; cuanto más lleno está el pecho más lenta es la tasa de producción láctea, e inversamente, cuanto más vacío esté el pecho más rápida será la tasa en que la leche sea reemplazada. Para lograr buenos vaciados del pecho se requieren adecuada posición para amamantar, correcta adhesión boca-pecho y un bebé que succiona con movimientos amplios y rítmicos, con degluciones audibles por su mamá. Es importante enseñar y vigilar estos aspectos en los primeros días después del parto, porque así se logrará buena producción de leche y lactancias más prolongadas.

La concentración grasa de la leche al inicio de la mamada

Los niveles de grasa pre-mamada están inversamente relacionados con la duración del intervalo entre las mamadas. Cuando la frecuencia y duración de las mamadas son restringidas por comidas a horario predeterminadas, el resultado puede bien ser que el lactante consuma menos grasa y que haya síntomas de insuficiencia láctea y subalimentación.
Las concentraciones grasas de la leche pueden ser maximizadas incrementando tanto la frecuencia de las mamadas como la cantidad de leche removida del pecho en una mamada. La capacidad materna de almacenamiento de leche

Hay grandes diferencias en la capacidad de almacenamiento de leche entre una mujer y otra. Las mujeres con mayor capacidad de almacenamiento a menudo amamantan con intervalos mayores, mientras que las mujeres con capacidad de almacenamiento más pequeña amamantan con intervalos más pequeños. El tamaño de los pechos no siempre es un buen predictor de la capacidad de producción o almacenamiento de la leche, y todas las mujeres tienen la capacidad de producir suficiente leche al término de 24 hs. Lo que varía es la cantidad de leche que puede ser ofrecida en cada mamada.

La capacidad estomacal del lactante

Los lactantes con estómago pequeño requerirán mamar con mayor frecuencia que los que tienen estómagos más grandes, logrando de esa forma tomar lo que necesitan a lo largo de las 24 horas.

El estado anímico materno

Newton y Newton descubrieron que la bajada de la leche es perjudicada por factores psicológicos tales como temor, ansiedad, fatiga y dolor. Esto puede ocurrir por inhibición hipotalámica de la secreción de ocitocina y/o por la liberación de adrenalina que anularía a nivel local el efecto de la ocitocina sobre las células mioepiteliales. El amamantamiento es un juego de confianza en el cual la madre debe poder pensar de manera positiva. Es muy difícil para una madre confiar en su capacidad de lactar si los que la rodean no confían en ella.

Cómo puede favorecerse las bajadas de la leche

Primero, lo psicosocial. Rodearse de gente con buena onda para la lactancia materna. Alejarse o mantener a raya a las personas negativas con respecto a la lactancia, aunque sean miembros de la familia. Amablemente puede decirles que está bien asesorada y que eviten esos comentarios. Los grupos de apoyo a la lactancia materna son de inestimable ayuda. Segundo, lo físico. Conozca los recursos que tradicionalmente dan buenos resultados para tener buenas bajadas de la leche: dé el pecho en un lugar tranquilo, con la espalda bien apoyada y con una almohada entre su falda y el bebé.
Ponga música suave y rítmica (la que más le gusta) y cuando comienza a amamantar respire profundamente y espire lentamente a presión con los labios semicerrados por 7 veces. Esto de las 7 respiraciones y espiraciones se puede repetir cada 1 ó 2 minutos de la mamada. Relaja y favorece de veras la bajada de la leche. Otro recurso físico complementario de las respiraciones-espiraciones son los masajes en la espalda en todo el área del músculo trapecio (entre los omóplatos y subiendo hacia los hombros y la nuca varias veces). Es importante tener en cuenta que la mamá no debe inclinarse hacia el bebé para amamantarlo sino que debe atraer el bebé hacia su pecho cuando él abre ampliamente la boca buscando el pecho.
Con las tecnicas del Yoga, podemos ir fortaleciendo la mamas durante el embarazo, existen diferentes tecnicas para lograrlo, con asanas , ejercicios, relajacion y visualizacion para llegar a un buen estado, cuando haya que alimentar al bebe.
Gracias a FUNDALAM por ayudarme!!! brindandome informacion y articulos como este.